Miraba el mar, serena.Su aliento calentando la nuca que reposaba sobre su pecho.Su corazón palpitando junto a la espalda,bombeando cariño.Sus brazos rodeando la cintura.Sus pies trás los de ella, siguiendo su camino, acariciados por sal y espuma blanca.Horas eternas, su cuerpo frente a ella, silencios, lágrimas que se escapan, sus labios recogiéndolas. Calor de un sueño, que arde en un infierno de ausencias y deseos.Una promesa, el final del libro escrito sobre las olas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Como epílogo de libro la promesa contiene esperanza y la esperanza siempre acompaña luz por tenue que sea.
Que se cumpla tus deseos y deja que las olas puedan saborearlo,,,,
Besucos:-0
Publicar un comentario